domingo, 19 de octubre de 2008

MÁS REDACCIONES

Continúa este principio.

Había una vez un pueblo completamente deshabitado. Una tarde d otoño, llegó al pueblo un viajero... que venía de España. Se sorprendió mucho al ver que no había ni plantas, ni animales ni personas. Tampoco había tiendas ni nada parecido. Buscó día y noche y no encontró nada, hasta que al tercer día, sin haber encontrado nada de vida, se fue por un camino y encontró una casa gigante y muy vieja. Pensó que como estaba abandonada, podría quedarse a dormir allí. Vio que tenía muchas habitaciones y empezó a investigar. Eran habitaciones normales y corrientes, pero había algo que intrigaba al viajero: los cuadros. Parecían tan reales que gasta parecía que tenían vida. ´
Una vez llegó la noche pensó que ya era de irse a dormir y, que, al día siguiente investigaría las demás habitaciones.
Tocaron las doce de la noche y , de repente, empezó a oir pasos.Se levantó y vio a un seños de unos cien años caminando hacia una habitación. El viajero lo siguió y vio que entraba en un cuadro en el que había vida. Se sorprendió tanto que se fue de esa habitación y encontró un diario:
" 12 octubre de 1912.
Acabo de descubrir que puedo convertir a las personas en cuadros. Creo que me convertiré en coleccionista de cuadros vivientes. A las doce de la noche los cuadros cobran vida y yo puedo entrar en ellos hasta las tres de la noche. Allí ya no están vivos."
El viajero se asustó e intentó huir, pero el brujo ya le había encontrado. Pronunció unas palabras y...
Cuando el viajero despertó ya lo había convertido en cuadro.
(Isabela KRATOCHWILL)

Había una vez un pueblo completamente deshabitado. Una tarde d otoño, llegó al pueblo un viajero...
Al principio buscó en las casas y en las tiendas en busca de habitantes, pero al no encontrar a nadie decidió ir a la Iglesia. Al entrar se puso muy contento, porque vio a mucha gente sentada en los bancos.
Pero cual fue su sorpresa cuando al acercarse se dio cuenta que realmente eran fguras de cera. De pronto se asustó y salió corriendo en busca de un teléfono. Encontró uno cerca de la gasolinera. Cuando estaba llamando a la policía sintió un golpe en la cabeza que le dejó inconsciente. Al despertar no sabía donde estaba. Una gruesa capa de cera le cubría todo el cuerpo... finalmente lo comprendió todo. Estaba sentado junto a las otras figuras en la Iglesia.
(Pedro MORELL)

Había una vez un pueblo completamente deshabitado. Una tarde d otoño, llegó al pueblo un viajero... que se hacía llmar "El Nómada". El viajero llegó al pueblo con la satisfacción de beber agua fresca con un toque de limón y un pollo asado. Pero... para su sorpresa, en ese pueblo parecía que no había nadie. Empezó a tocar las puertas de las casas de madera con tejado de paja y ventanas hechas del mejor roble. No le contestó nadie. Decidió sentarse en una roca que estaba al lado de una de las casas y al observar como era ese pueblo, que estaba en medio de la nada y así tranquilizarse y descansar un rato.
Estuvo mirando y empezó a darse cuenta de lo precioso que era ese pueblo, como eran las casa y como debían de ser sus gentes en otras épocas, los grandes prados que lo rodeaban y de los vientos que bailaban a su alrededor, pero él notaba que había algo más que todo eso. Se levantó y se fue a investigar, pero en su intentó desapareció. Algunos dicen que se cayó en un barranco y otros dicen que se encontró un portal que lo llevó a tierras desconocidas donde ahora él reina.
!Quién sabe cuál es la verdadera historia...!
(Llucia RAMIS)

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Había una vez un pueblo completamente deshabitado. Una tarde d otoño, llegó al pueblo un viajero... que venía de España. Se sorprendió mucho al ver que no había ni plantas, ni animales ni personas. Tampoco había tiendas ni nada parecido. Buscó día y noche y no encontró nada, hasta que al tercer día, sin haber encontrado nada de vida, se fue por un camino y encontró una casa gigante y muy vieja. Pensó que como estaba abandonada, podría quedarse a dormir allí. Vio que tenía muchas habitaciones y empezó a investigar. Eran habitaciones normales y corrientes, pero había algo que intrigaba al viajero: los cuadros. Parecían tan reales que gasta parecía que tenían vida. ´
Una vez llegó la noche pensó que ya era de irse a dormir y, que, al día siguiente investigaría las demás habitaciones.
Tocaron las doce de la noche y , de repente, empezó a oir pasos.Se levantó y vio a un seños de unos cien años caminando hacia una habitación. El viajero lo siguió y vio que entraba en un cuadro en el que había vida. Se sorprendió tanto que se fue de esa habitación y encontró un diario:
" 12 octubre de 1912.
Acabo de descubrir que puedo convertir a las personas en cuadros. Creo que me convertiré en coleccionista de cuadros vivientes. A las doce de la noche los cuadros cobran vida y yo puedo entrar en ellos hasta las tres de la noche. Allí ya no están vivos."
El viajero se asustó e intentó huir, pero el brujo ya le había encontrado. Pronunció unas palabras y...
Cuando el viajero despertó ya lo había convertido en cuadro.
(Isabela KRATOCHWILL)

Había una vez un pueblo completamente deshabitado. Una tarde d otoño, llegó al pueblo un viajero...
Al principio buscó en las casas y en las tiendas en busca de habitantes, pero al no encontrar a nadie decidió ir a la Iglesia. Al entrar se puso muy contento, porque vio a mucha gente sentada en los bancos.
Pero cual fue su sorpresa cuando al acercarse se dio cuenta que realmente eran fguras de cera. De pronto se asustó y salió corriendo en busca de un teléfono. Encontró uno cerca de la gasolinera. Cuando estaba llamando a la policía sintió un golpe en la cabeza que le dejó inconsciente. Al despertar no sabía donde estaba. Una gruesa capa de cera le cubría todo el cuerpo... finalmente lo comprendió todo. Estaba sentado junto a las otras figuras en la Iglesia.
(Pedro MORELL)

Había una vez un pueblo completamente deshabitado. Una tarde d otoño, llegó al pueblo un viajero... que se hacía llmar "El Nómada". El viajero llegó al pueblo con la satisfacción de beber agua fresca con un toque de limón y un pollo asado. Pero... para su sorpresa, en ese pueblo parecía que no había nadie. Empezó a tocar las puertas de las casas de madera con tejado de paja y ventanas hechas del mejor roble. No le contestó nadie. Decidió sentarse en una roca que estaba al lado de una de las casas y al observar como era ese pueblo, que estaba en medio de la nada y así tranquilizarse y descansar un rato.
Estuvo mirando y empezó a darse cuenta de lo precioso que era ese pueblo, como eran las casa y como debían de ser sus gentes en otras épocas, los grandes prados que lo rodeaban y de los vientos que bailaban a su alrededor, pero él notaba que había algo más que todo eso. Se levantó y se fue a investigar, pero en su intentó desapareció. Algunos dicen que se cayó en un barranco y otros dicen que se encontró un portal que lo llevó a tierras desconocidas donde ahora él reina.
!Quién sabe cuál es la verdadera historia...!
(Llucia RAMIS)